Mirada
Miro tus ojos mujer y encuentro en la profundidad un puño de tierra, de raíz. La valentía emerge cuando sostienes la mirada a los miles de ojos que te retan a vestirte de pudor y sumisión; en tu mirada mujer me encuentro mirándome desde el volcán de mi alma que hace erupción y ruido y se esparce a través de mi cuerpo encendido. Te miro y me miran tus ojos estando desnuda y transparente y bien me reconozco en el reflejo que soy esta mujer, esta que te mira desde muy adentro, sabiéndose digna y valorada, porque ningún otro argumento me dará más valor que escuchar decir de tus labios: me amo y me merezco. Me siento en esta tierra y dejo huellas, me reafirmo cuando descubro quién fui y quién soy actuando en un solo ser, en una sola esencia que permanece, que no se olvida. No aprendo a aferrarme a la vanidad, pues, encuentro más virtud en mis años y en las marcas de una verdadera existencia, ...