Gramatica emocional.
Puedo vaciar mi corazón entre las musas de mis memorias, entre los amos
de mis manos y el motor de mis letras. Solo hago de esta casualidad, una
historia que nadie pueda borrar. Y te siento, te escribo y te recito por ser el
autor de mi poema favorito, te vivo en mis noches de insomnio, te plasmo en mis
noches de llanto, te canto cuando río y cuando tiemblo de frio a tu calor
retorno.
Me faltan horas al día para pensarte, pues vivo respirándote,
extrañándote… ¡No me alcanzan, de verdad que no me alcanzan las horas! En el
anonimato sufro demencia y cuando te tengo enfrente solo puedo implorar
clemencia, pues llenas mi mente de extensas palabras; no sé ni lo que hablo, no
sé ni siquiera si pienso, solo pido que de ti este lleno mi abecedario.
Para no verme tan débil y desolada en los rincones de mi alcoba, a veces
quiero gritar tu nombre tan inútilmente. Deseo fervientemente las fuerzas
sobrehumanas para traspasar las paredes de tu cuarto, para dominar tus
pensamientos y jugar con los hilos de tu alma. ¿Has invitado a alguien junto a
tu almohada?
Entiendo que hay
veces que no comprendes el valor de mis palabras, que no logras traducir la
sonrisa que existe después de puntos suspensivos, ni las múltiples comas que
uso al pensar en ti y de ti...
No imaginas cuan
fervientemente anhelo que no exista un punto final en esta historia. Por el
momento me basta un punto y aparte para cada día que vivo a tu lado.
Mejor que sepas
leer de mí, de mis ojos, de mi cuerpo; que sepas redactar de mí y en mí tu
abecedario; quiero escribirte, leerte y recitarte con cada acento que salga de
mis labios. Te quiero a ti en mi voz, mi lenguaje y en mis cantos, pues tú eres
mi vocabulario.
Comentarios
Publicar un comentario