Vorágine Espiral.
Toma un trago de mi copa; aunque sé que el sabor es demasiado amargo para tus jóvenes labios, sólo puedo recomendarte que te vayas acostumbrando a esa ausencia de exquisitez a lo largo de tu vida. Siéntate y ponte cómoda mientras me dirijo a la cava por otra botella. ¿Deseas bajar conmigo o prefieres esperarme con esas ansias fingidas por mi retorno? Es maravilloso ver como mis frases intempestivas son tomadas con tanto regocijo y tus nervios se ven aplacados por tu necesidad de soñar con un futuro mejor, con la viva esperanza de la libertad de volverte una mariposa y emigrar al paraíso prometido. Ambos sabemos que esta cacería está pactada con un desastroso final. Nunca imaginé tener que llegar hasta estos extremos, la noticia me ha sacudido por completo y me ha derrumbado como a un castillo de naipes. Se ha quebrantado mi voluntad y en tu piel buscaré finos gránulos de cocaína que me arrojen a la catarsis, aquella que ni en los dulces sueños o en las terribles pesadillas he ...