Ligereza
Mis pasos hoy se sienten más ligeros, el aire pesa menos; escucho latir mi corazón y aún su ritmo descansa y susurra a mi sangre que escucha serena. Incluso la ira pesa menos en mis momentos de enojo, tan liviana es, que parece sonrisa; los años pasados y perdidos dejaron de ser una carga y mis años venideros auguran un camino tranquilo. Entonces comprendí que cuando te fuiste te llevaste todo tu peso, porque todo multiplicado por dos siempre es más. Te desprendiste de mi cuerpo en el que pesaban ya las caricias, y te llevaste tantas palabras que comencé a acumular en la entrada de mis oídos; en el cielo de mis sueños pesaba tu incredulidad e incluso, tus prejuicios fueron un yunque para mis dedos, estos dedos que hoy se revelan como aves emprendiendo el vuelo y que jamás te recitarán de nuevo. Hoy es cierto que me quito un vestido de tu piel q...