Ligereza


Mis pasos hoy se sienten más ligeros,
el aire pesa menos; escucho latir mi corazón 
y aún su ritmo descansa
y susurra a mi sangre que escucha serena. 

Incluso la ira pesa menos 
en mis momentos de enojo, 
tan liviana es, que parece sonrisa;
los años pasados y perdidos 
dejaron de ser una carga
y mis años venideros 
auguran un camino tranquilo.

Entonces comprendí 
que cuando te fuiste 
te llevaste todo tu peso,
porque todo 
multiplicado por dos 
siempre es más.

Te desprendiste de mi cuerpo 
en el que pesaban ya las caricias,
y te llevaste tantas palabras 
que comencé a acumular 
en la entrada de mis oídos;

en el cielo de mis sueños 
pesaba tu incredulidad e incluso, 
tus prejuicios fueron  un yunque para mis dedos,
estos dedos que hoy se revelan 
como aves emprendiendo el vuelo
y que jamás te recitarán de nuevo.

Hoy es cierto que me quito un vestido de tu piel 
que ya no entalla en mi cuerpo,
y me desnudo nuevamente, 
por qué así decido continuar mi vuelo:

Sin tu peso que me arrastraba al suelo,
sin tu sentido absurdo de encarcelarme 
como un simple trofeo. 

Libertad algunos le llaman, 
voluntad, fuerza... Soltar un muerto, 
no excederse en el viaje, soltar las velas 
y navegar al ritmo del viento,
extender las alas, voltear al cielo, 
amarse a uno mismo... 
No importa como lo llamen, 
lo que importa es ir más ligero.

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