La partida de un tren.

El día que mis ojos descubrieron el brillo incomparable de tu mirada, bien sabía que con este amor llegaría el dolor y sin importarme más, seguí tus huellas, llegué a sitios donde jamás vislumbre estar.

Mis pasos se apresuraban cada tarde para verte sonreír y mi alma arribaba tres segundos antes; lo que nunca imagine es que ella se quedó a vivir en ti.

Hoy, después de las mil y una noches de tu presencia, con cuerpos enmarañados y cautivados por el deseo, la pasión y el amor; te has convertido en la última página de nuestra historia; he decidido dispersar mis sentimientos, esos que a pesar de tanto esbozarlos en mis fantasías fueron insuficientes para tocar tu alma.

Sé que debo dejarte ir por tu bien. Por el mío… dejar de necesitar este amor absurdo, irracional, que pide, que precisa y no obtiene, porque ya se acabaron de mi canasta las manzanas para explicarte mi manera de demostrar la pasión del amor y no lo has entendido. Quiero perderte hoy, ahora que ya no tengo fuerzas para abrazarte y darte un beso, uno que te marque la vida; debo ser fuerte y valiente, acabar con esto, pero tengo miedo, miedo de amarte y no quiero perderte si es que alguna vez te tuve de verdad.

Constantemente me cuestionaba si era mi destino encontrarte o si la vida me jugó una mala pasada y por eso te conocí, pero sin duda alguna lo volvería a repetir.

Ignorare los juramentos irreales que aun pudieras pronunciar, comprendiendo que el adiós solo es un segundo, un instante y nada más...

Siento como mi alma se evapora a otro lugar, donde ya no están tus ojos; mi piel siente el aroma de tu eterna ausencia y mis labios pronuncian tu nombre por última vez.

Sé que pediré a fuertes voces tu presencia acompañada de tu mirada, sé que lloraré por indefinidos momentos, sé que hoy dolerá y que mañana habrá cicatrices; pero navegaré sin miedo, con el viento a favor.

Por último, sé que dejándote ir te demuestro mi amor infinito y prometo observarte a lo lejos, pero cuidar tu alma de cerca.

Es una despedida sin adiós, sin la partida de un tren.

Comentarios

  1. que hermoso!! me encantoooo simplemente me encantooo... creo que me enganche en estas palabras.

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Reflexionemos...!

El encuentro con un desconocido.