De una semilla.


Hoy sembrare una semilla de vid, de cizaña;
una pizca inerte de grandes hazañas.

 Una semilla de amor o de coraje,  
ó una estrategia de perfecto embonaje.

 
En una tierra desértica o de bastos ríos;
entre lágrimas y gritos, entre violencia y guerra.

Rodeada de hierba seca o flores hermosas;
en lo alto de la montaña o en una maseta.

 
Hoy sembrare mis pies y me aferrare a la tierra,

no habrá viento ni lluvia que me arranque la fuerza.

Seré una semilla muy frágil, una muy pequeña;

Y moriré enterrada en el lugar de mi morada.

 
Se extenderán mis piecitos hacia la faz ignorada,

creceré como crece un árbol de la tierra mojada.
Seré de altos pies,  con frutos y hojas;
guarida de aves, de lo profundo tomada.
 
Una semilla que morirá para ser mayor;
con mi tamaño miles de  veces multiplicado.
Me transformaré y nunca dejaré de ser,
pero sabe una semilla  que morir es su deber.

 

 

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Reflexionemos...!

La partida de un tren.

El encuentro con un desconocido.