El otro lado del deseo.
Nos hemos vuelto a ver los ojos
y ahora enfrento tu mirada,
tal vez el destello de la luz
me hace ver atravesar espadas.
Antes fueron rosas, lo que me dabas en palabras,
ahora al enfrentarte cara a cara,
puedo ver espinas clavadas en el alma.
Grande ha sido tu desdicha
y me ha invadido la amargura.
Y recuerdo nuestro mundo perdido en la emoción y la locura,
esperando sentir juntos la calidez del alba;
y aunque fue grande la morada,
ahora que te tengo al frente,
he llegado a pensar escupirte la cara.
Hoy me miras, ya no tiemblo;
hoy me tocas, ya no siento;
ya no me enloqueces,
ya no me apasionas,
ya no te deseo, pues
para mi es una historia
que ha muerto.
Se ha apagado la pasión, que
nos consumía al roce de las manos;
se ha ido la ilusión, de desaparecer
de este mundo al tocar tus labios.
He descubierto el enigma, que moríamos por descubrir al abrazarnos.
Tus brazos cálida cuna para reposar mi alma, se han fugado.
han encontrado una salida y mi piel parece ahogada.
Creía conocerte, como quien conoce la formula del agua,
pero ahora eres, como quien esconde de la luna, su otra cara…
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