¡A que te acuerdas de mi!
Podría decir que has enclaustrado mi corazón, has desterrado mi alma, has dividido mis entrañas y ando errante, pensante y te recuerdo a cada instante. Miro al cielo y me pareces tan distante, como si solo existieras en mis sueños, como en otra vida o simplemente yo ya no existo. Me has dejado vagando en aquella alcoba de tu pecho, solo sé que en medio de tu alma existo; he sido en aquel lugar de flores, ahora un simple vacio.