La vertiginosa caída del rey 1.0
Seas would rise when I gave the word
Now in the morning I sleep alone
Sweep the streets I used to own"
Viva la vida.
Coldplay.
Dentro de cada "Mundo de Papel Maché" hay diversos capítulos que has celebrado o llorado como "Magdalena". Es inevitable que no sufras de nostalgias individuales y colectivas; incluso las últimas se convierten en alicientes para crear infinidad de mitos y leyendas alrededor de un suceso que marca hasta lo más recóndito del alma (Pedro Infante, los Niños Héroes, la medalla olímpica, etc).
Una caída es vista como algo malo, tan malo como pegarle a tu abuelita el día de su cumpleaños. Pareciera que el "besar el suelo" es señal de debilidad e incluso de estupidez. Desde pequeños siempre que caemos nuestros padres rompen los récords de Usain Bolt, brincan más alto que Yelena Isinbáyeva y son capaces de robarle las medallas a Phelps, y todo con tal de sobarnos y decirnos: "Ay mi niño te lastimaste".
En mi experiencia lo anterior es una generalidad, ya que he contemplado con cara de asombro múltiples respuestas paternales a este hecho. Hay quienes son capaces de recrear una tragedia griega movilizando a la policía, la armada y al ejercito; y otros que no hacen absolutamente nada. Constantemente siempre llega una nueva pareja que supera los "estándares de calidad" y el ISO 9001 se convierte en patraña al presenciar las miradas de enojo entre los progenitores; es tan cómico ver la tensión en su máximos esplendor y todo porque no entienden que una caída... cualquiera la sufre.
En la escuela recibimos miles de burlas por no responder bien a las preguntas, por orinarte en los pantalones y hasta por decirle mamá a tu profesora (es un clásico). Además no faltaban los "gandallitas" que con toda alevosía y ventaja te hacían caer más bajo y ridiculizarte pareciera que se convertía en su pasatiempo preferido. Puedo jurarte que acabas de sentir ese ardor en la boca del estómago deseando que se le haya "podrido el tamal". Y si no lo has sentido... pinche gandalla.
Según la LEY UNIVERSAL DE LA GRAVEDAD de Newton no todo flota ni cae porque si, hay un sistema de fuerzas que se encarga de mantener el orden. También deja espacio para entender que todo llega a un fin y que siempre hay posibilidad de que se regenere, siempre y cuando se cumpla una serie de condicionantes prudentes.
Todo en esta vida tiene un grado de GRAVEDAD, si no lo tuviera sería el CAOS perfecto. Por un momento contempla todo lo que te rodea e imagina que todos los objetos se desplazan a altas velocidades de aquí para allá y allá para acá. Obviamente te llevaras algunos "sabrosos chingadazos" que ni poniéndote Vitacilina se te quitan los rasponcitos. Tranquilo solo es un ejercicio mental.
Pues bien, día con día en tu "Mundo de Papel Maché" convergen miles de mensajes comunicativos, ya sean directos o indirectos, los cuales generarán diversas respuestas que en un principio han sido contempladas por mentes especializadas en el manejo de la información. Otros simplemente se han hecho "con las patas" y no merecen el mínimo de tu atención. Estos son los que carecen de GRAVEDAD, se desplazan de forma inadecuada llegando a los confines de la desinformación.
Con toda la algarabía de las redes sociales se ha vislumbrado carencias en el sistema propio y ajeno. Exigimos más de lo que damos y damos menos de lo que exigimos. Esta premisa nos lleva a la individualidad, al aislamiento donde uno ha caído no por gusto sino por NECESIDAD. Los buenos modales han quedado atrás de la frivolidad y lo efímero, lo importante es estar "ON LINE" en escenarios ajenos sin importar que en mi arena me este "cargando el payaso".
Muchos esperan que la cabeza del rey nos sea entregada en charola de plata y a su vez alabemos al nuevo monarca, sin embargo en un mundo alterno no muy lejano llamado INTERNET no se sabe a ciencia cierta que cabeza deberá rodar.
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