¿Dónde quedó el "Romanticismo"?
En un pasado no muy lejano, existió un grupo de personas con la capacidad de visión suficiente para generar en los demás un sentimiento único en el mundo, y que hoy tanta falta nos hace: el sacrificio.
Muy pocos lograrán entender el peso y responsabilidad que implica está palabra, pero más o menos pueden tener una concepción. Este grupo cambió el modo de ver nuestra existencia, en nuestros días reciben el nombre de filósofos, pero los más experimentados sabemos que fueron "románticos".
No daré una clase de historia universal, no me atañe imponerte mi visión de la verdad que a lo largo de los años se ha vuelto en demasía subjetiva. Pero mi sentido de sacrificio me orilla a darte un panorama, un bosquejo de lo que ha quedado en el completo olvido.
En la Francia pre revolucionaria, cuando el rey era la máxima figura y el mandamás de su nación, las condiciones y garantías sociales se encontraban por los suelos. El absolutismo mermaba la integridad del ser humano y lo obligaba a pararse cerca de un precipicio; lo único que se podía esperar era la muerte a cambio de la nada.
Pues bien, entre la nada y lo todo, en apariencia hay un gran trecho que jamás se puede acortar. A mi parecer y al de esos románticos, esa distancia no existe, sólo es una ilusión óptica producto de la normalidad. La mayoría de sus nombres quedaron olvidados en la guillotina; otros han perdurado hasta estos días gracias a las letras y a su mística manera de acortar distancias entre la vida y la muerte.
Diderot, Voltaire, Rosseau, Montesquieu y compañía fueron los bastiones de la gran iluminación que el mundo del siglo XVIII sufrió y que perduró hasta la entrada de un hecho aplastante que dejó a un lado la individualidad del ser, se centró en lo colectivo y lo barato: la Revolución Industrial.
Sus cabezas no rodaron en vano; éstas líneas que puedes disfrutar son gracias a ellos. La libertad, la igualdad y la fraternidad se propagaron por todo el mundo, y en América hizo los efectos más repercusivos. Absolutamente todas las colonias europeas sufrieron un revulsivo efecto dominó que acabó en cruentas luchas independentistas y la muerte de millones. Su sacrificio valió la pena.
¿En verdad valió la pena...?
Muy buenas palabras.... reflexivas
ResponderBorrarMuchas gracias Marelly por visitarnos y por hacernos un comentario. Esperamos que sigas siendo lectora frecuente y recuerda que nos puedes compartir a quien más confianza le tengas.
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