Mi vagabundo

Aquí sentada, aún nerviosa por las palabras que acabo de leer, cierro mis ojos y anhelo, sueño, siento .... cada una llenó de fuego mi corazón, mi mente vuela a aquellos recuerdos, no puedo creer que te motivaba mi sarcasmo, seguir con el mismo juego una y otra vez, saber que jamás jugamos con lo que sentíamos, no consigo imaginar como es que tanto tú como yo, nos encontramos sin buscarnos. 


Sigo leyendo, arrancas suspiros,una sonrisa sublime, me detengo y miro al cielo pues sé que yo te motivé a escribir a que cada palabra fuera mía y sólo mía, que también ocupo tus pensamientos, ya veo guardaste aquellas imágenes que compartimos en un instante de catarsis, descripciones retóricas hacia mí , recordando nuestra lingüística, describes que tienes miedo a que yo te diga "ya no te quiero" quiero que sepas un secreto, jamás te diré más que "Te amo" pues es imperdonable no haberlo hecho en su momento, quería que llegara el día que te viera a los ojos, que escuchara tu voz cerca de mi oído, tocar tu mano y perdernos en este mundo liviano. 

Sólo pido que regreses, que vuelvas a leer mis locos pensamientos, mis más sinceros sentimientos, mis palabras vanas, la necesidad que tengo de mirarte, te tocarte de hacerte mío y que yo sea tuya, hundirnos en uno sólo que mis pulmones colapsen de tu aroma, sentir tocar el cielo y a la vez estar ardiendo en el infierno.


Yo sé que soy tu corazón, pues tu eres mi alma, una alma de vagabundo al que jamás mi intensión ha sido ni será hacerle daño... Me haces falta y me veo perturbada por recuperarte, no sé como ni cuando o si algún día lo logre, sólo sé que aquí estaré amándote... 


Relatos de una mente sarcástica.

Comentarios

  1. Muy buena retórica. Es un profundo relato y en él, concibo veracidad en los sentimientos.

    En general es: una metáfora relativa a la condición de poseer suficiente seguridad de expresar un estado de necesidad y de amor sincero. En hora buena.

    ResponderBorrar

Publicar un comentario

Entradas más populares de este blog

Reflexionemos...!

La partida de un tren.

El encuentro con un desconocido.